Ya fue

Seré breve…


Pulsar un corazón ❤ ️, no es lo mismo que acariciarlo.

El fuego 🔥, no se envía, se crea.

Y como siempre digo, la distancia o se mide en besos o se multiplica en silencio.


Quién se empeñe en convertir la distancia en océano, cuándo deje de soplar el viento a favor, tendrá el mismo mar, pero con otras olas, o sin ella(s).


Esa gran ola que ibas a coronar, simplemente se marchó.


Y ahí te quedas, con el vaso medio vacío.


Y la cara de tont@...


Quién estaba dispuest@ a llenarlo, se lo ha bebido de trago, a modo chupito, en el ombligo de otr@.


Solter@s, cuidado con las luchas internas, con el ego abanderando el orgullo, porque quien decide seguir andando, sin mirar atrás, es porque ya tiene motivos para mirar hacia delante.


Y sin más, de repente, ya fue.

Y el futuro, se está conjugado en pasado, tanto para el que anda,como para el que decide parar en seco.


Un conocid@ extraño más a la lista.


Seguimos caminando 😎

¡Vale!

Y si... ¿si? 


Pues siento decirte que NO. Que a partir de los cuarenta, el SI, solo puede ser en el puto fútbol.


Los Argentinos bien saben de lo que hablo. 


A partir de los cuarenta, “vale” sirve para todo, o para casi todo…


  • Hoy no puedo quedar - Vale-

  • Hoy quedo con mis amigos -Vale-

  • Hoy estoy cansado -Vale-


Y paramos de contar…


Cariño, yo solo cuento hasta tres, tres vales te permito, ni uno más. 

Y no porque no lo “vales” ,si no simplemente, porque todos sabemos, que en este punto de la partida, si me haces esperar, es porque hay lista de espera.


Y lo siento, pero a mi no me VALE…


Los vales son para masajes para dos, para descuentos del supermercado, para no iniciar una discusión o para empatizar con tu frustración.


Cualquier soltero/a de cuarenta, hoy en día, tiene que trabajar el doble, esforzarse el doble, recortarse el doble y luchar, para no estar el doble de frustrado.


Ya no hay, ni tiempo, ni ganas, ni energías, de alimentarnos con migajas.


Los juegos y los tiras y aflojas, en la cama, por favor y gracias.


A mi me vales y quiero que valga, y me vale la pena intentar luchar, me vale la pena el querer intentarlo, me vale que queramos…


¿Sabes lo que no me VALE? 


Estar en tu puto banquillo, esperando ser titular.


Dame minutos, y si no marco, me voy a otro equipo. 


¡FIN!


A mi me valen los viernes, los sábado, los domingos, los ratos libres, los ratos que surjan, los ratos que queramos, los que no hablamos porque nos estamos mirando, los que nos hablamos, porque teníamos muchas ganas de vernos y los ratos que sonrío pensando en tí.


Esos me VALEN mucho.


Pero Solter@s, lo que nunca nos tiene que VALER, es que no nos hagan sentir, que cada segundo, les VALE la pena.


Seguimos escribiendo.


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